sábado, 6 de febrero de 2016



El Estado implica violencia, opresión, explotación e injusticias erigidas en sistema y trasformadas en fundamento de la sociedad. El Estado nunca tuvo y nunca tendrá moralidad alguna. Su moralidad y su única justicia es el supremo interés de la auto-preservación y el poder omnímodo, interés ante el cual toda la humanidad debe arrodillarse en adoración. El Estado es la completa negación de la humanidad, una negación doble: de lo contrario de la libertad y la justicia humana, y una brecha violenta en la solidaridad universal de la raza humana.
El Estado mundial, tantas veces intentado, siempre ha acabado siendo un fracaso. Por consiguiente, mientras un estado exista habrá otros varios, y puesto que cada uno tiene como única meta y ley suprema su preservación en detrimento de los demás, se deduce de ello que la existencia misma del estado implica una guerra perpetua, la negación violenta de la humanidad. Todo estado debe conquistar o ser conquistado. Todo estado basa su poder sobre la debilidad de otros poderes, y si puede hacerlo sin minar su propia posición, sobre su destrucción.
Desde nuestro punto de vista sería una terrible contradicción y una ridícula ingenuidad declarar el deseo de establecer una justicia internacional, una libertad y una paz perpetuas, y al mismo tiempo querer mantener el Estado. Es imposible hacer que el Estado cambie de naturaleza, porque es Estado únicamente gracias a ella, y abandonándola dejaría de ser un Estado. Por consiguiente, no puede ni podrá haber un Estado bueno, justo y moral.
Mijail Bakunin

jueves, 23 de abril de 2015


“Habéis hallado en mi casa un revólver y una bandera roja. Habéis probado que organicé asociaciones obreras, que he trabajado por la reducción de horas de trabajo, que he hecho cuanto he podido por volver a publicar el Arbeiter Zeitung: he ahí mis delitos”
Oscar W. Neebe

lunes, 29 de diciembre de 2014




¿Pero como podría surgir entonces en la mente del hombre el pensamiento histórico de la separación entre el espiritú y la materia?. ¿Como pudo el hombre llegar a concebir este intento impotente, ridiculo pero al mismo tiempo histórico de rebelarse contra la naturaleza?. Este intento y este pensamiento se produjeron a la vez que la concepción histórica de la idea de Dios, de la cual constituyen corolarios necesarios. El hombre entendía al principo en la palabra naturaleza, solo lo que llamamos naturaleza externa, incluido su propio cuerpo. A lo que nosotros llamamos naturaleza universal lo llamo Dios; en consecuencia, las leyes de la naturaleza no aparecian como leyes inmanentes, sino como manifestaciones de la voluntad divina, de los mandamientos de Dios impuestos desde arriba a la naturaleza y también al hombre. De acuerdo con ello, el hombre se declaraba en rebelión contra la naturaleza poniendose del lado de Dios, a quien había creado el mismo en oposición a la naturaleza y a su propio ser, con lo cual puso el fundamento de su propia esclavitud social y política.
Tal ha sido el trabajo histórico de todos los cultos y dogmas religiosos.
Mijail Bakunin

martes, 23 de septiembre de 2014


Es preciso cueste lo que cueste que estas dos cosas - tan mala la una como la otra- sean evitadas por el proletariado. Y no puede hacerlo sino aceptando, con la concepción de la organización, su corolario inevitable: el principio de la responsabilidad colectiva. Tiene el deber de integrar este principio en el cuerpo de doctrina del comunismo libertario y tambien de contarlo en el número de las virtudes sindicales indispensables a su triunfo.
Pierre Besnard

domingo, 20 de mayo de 2012





Entre el hombre y su entorno social hay una acción reciproca.‭ ‬Los hombres hacen de la sociedad lo que es y la sociedad hace de los hombres lo que son,‭ ‬y el resultado es por lo tanto una especie de circulo vicioso...‭ ‬Afortunadamente la sociedad existente no ha sido creada por la voluntad inspirada de una clase dominante,‭ ‬que ha logrado reducir a todos sus sujetos a instrumentos pasivos e inconscientes...‭ ‬Es el resultado de miles de luchas intestinas,‭ ‬de mil factores humanos y naturales‭.

Enrrico Malatesta


martes, 31 de enero de 2012

Lo que se hace por amor, se hace siempre más allá del bien y del mal.

Fuente 153, Más alla del bien y del mal, Friedrich Nietzsche

martes, 3 de enero de 2012

Nuestro comunismo no es el del falansterio, ni el de los teóricos autoritarios alemanes. Es el comunismo anarquista, sin gobierno, el del hombre libre. La síntesis de los dos fines perseguidos por la humanidad a través de la historia: libertad económica y libertad política.

Pior Kropotkin